NOTICIAS

La cruz no es el símbolo de muerte, sino de la exaltación de Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre

El día viernes 14 de abril, Viernes Santo, Mons. Cristián Contreras Villarroel predicó el retiro de Semana Santa y celebró la Liturgia de la Pasión y Muerte en la Catedral de Melipilla.

 

Desde temprano cerca de un centenar de fieles llegaron al templo catedral para vivir el retiro de Semana Santa predicado por el Obispo de Melipilla, quien habló sobre el misterio del Triduo de Pascua.

 

A continuación del retiro se celebró la Liturgia de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, generándose un ambiente de reflexión y regocijo frente a la imagen de Cristo crucificado. En este día la Iglesia nos invita a contemplar el misterio de la cruz, madero de donde “prendió la salvación del mundo” signo supremo del amor de Dios por los hombres. El sentido íntimo del Viernes Santo es contemplar la cruz de Cristo.

 

En su homilía, Mons. Contreras, dijo a los asistentes “estamos en el Triduo de Pascua, estamos convocados como Iglesia Santa de Dios para celebrar el misterio pascual. ¿Qué actitud debemos tener ante el misterio?, no es descifrarlo, la actitud es la contemplación y la inclinación. Nos inclinamos ante el misterio del hijo de Dios eterno que se ha hecho un hombre y del hijo eterno de Dios que ha asumido también lo humano, que es el pecado hasta la muerte. Esa es la actitud que vamos a tener, que vamos a pedirle al Señor”, expresó.

 

Además, el Pastor indicó que “nos acercamos al misterio porque cada uno de nosotros somos un misterio, a quien le podemos decir las mismas palabras que Dios Padre dice de su hijo Jesús “Tú eres mi hijo bien amado en quien tengo mi complacencia”. Aceptemos entonces este abajamiento de Dios hacia nosotros, porque allí va a estar también nuestra exaltación, en la cruz, que no es el símbolo de  muerte, sino de la exaltación de Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre, en cuya humanidad estamos todos incluidos”.

 

El obispo también aclaró que “la Pasión de Cristo es la pasión de todos los humillados y vencidos en la historia del mundo. También los de hoy, donde se quiere mantener con  simulacros de justicia un estar bien, pero no hay verdad, no hay derecho y no hay justicia. Tenemos que poner atención a la pasión del hombre hoy, por ejemplo teniendo una especial predilección por nuestros hermanos que vienen de otros países a buscar mejores expectativas de vida. La Sagrada Familia conoce el exilio porque tuvo que huir a Egipto porque el diablo de turno tenia miedo del niño que había nacido. Los inmigrantes nos pueden aportar mucho de su cultura, de su religiosidad, pero también están expuestos a la injusticia, al crimen organizado, especialmente la explotación de las mujeres y de los niños y esto es muy serio, esta es la pasión de Cristo hoy” culminó.

 

Fuente: Comunicaciones Melipilla



Galerias: