Un momento que nos introduce en la Cuaresma para revisar nuestra vida antes de empezar con múltiples actividades que muchos tenemos a partir de marzo. 

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Uno de los hitos que marca el inicio de los católicos del año académico, laboral y en general todo lo que comienza después del periodo de verano es la celebración del Miércoles de Ceniza. Un momento que nos introduce en la Cuaresma para revisar nuestra vida antes de empezar con múltiples actividades que muchos tenemos a partir de marzo. 

Desde el símbolo de las cenizas que nos recuerdan de dónde venimos, “polvo eres y en polvo te convertirás”, se nos anima a mirar nuestras actitudes e iniciar un serio proceso de conversión y de purificación. La imposición de las cenizas nos recuerda lo frágil y pasajera que es nuestra vida y a poner la esperanza en el más allá. 

Este año se celebrará el 22 de febrero, cuarenta días antes del Domingo de Resurrección en tres horarios de misa en la catedral: A las 9, 12 y 18:30 horas además de confesiones. Te invitamos también a informarte de los horarios de esta importante celebración para nuestra fe en tu parroquia más cercana o en nuestra página https://iglesiademelipilla.cl en nuestra sección “Decanatos y Parroquias”. 

El número 40 en la Biblia  

“El miércoles de ceniza da paso a la Cuaresma, esto quiere decir, que tenemos un mes y diez días de penitencia y ayuno para prepararnos para la Pascua llegando renovados del hombre viejo y revistiéndonos del hombre nuevo. El cuarenta evoca un número bíblico penitencial y que aparece en las sagradas escrituras. Cuarenta días fue el diluvio que purificó la tierra del mal, cuarenta días estuvo Jesús en el desierto antes de empezar su misión, cuarenta años estuvo peregrinando el pueblo de Israel antes de entrar a la tierra prometida para purificarse y entrar a esta tierra que Dios les ofrecía”, explicó el padre Víctor Fernández. 

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