Con la apertura de la nueva sala museográfica del Cuasimodo, Talagante dio un paso importante en la conservación y difusión de su patrimonio religioso y cultural.
Ubicada en la parroquia Inmaculada Concepción, esta sala patrimonial permitirá conocer durante todo el año la historia y riqueza de esta fiesta de religiosidad popular, profundamente arraigada en la identidad local.
Felipe Martínez, responsable del proyecto, destacó: “Queremos poner en valor el Cuasimodo de Talagante como una fiesta de religiosidad, pero también como una actividad que une a la comunidad”.
El Cuasimodo no es solo un rito religioso: recorre calles, visita enfermos, es saludado por vecinos e instituciones como Bomberos, que también se integran con entusiasmo.
El nuevo espacio exhibe vestuario donado por el modista Alfonso Enrique, el coche patrimonial y piezas históricas que normalmente solo se ven durante la procesión.
“Queremos que la gente conozca su historia y relato a través de los objetos, la curaduría y el registro documental”, explicó Felipe.
A la inauguración asistieron cerca de 60 personas, entre ellas autoridades locales, cuasimodistas y vecinos. El evento incluyó una charla magistral del historiador Juan Manuel Martínez y un documental disponible vía código QR.
Este proyecto, financiado por el fondo “Comunidad Activa” del Gobierno Regional Metropolitano 2024, contempla visitas guiadas para colegios y organizaciones. Así, Talagante fortalece el vínculo entre fe, historia y comunidad.
