Cada año, entre el 8 de noviembre y el 8 de diciembre, la Iglesia en Chile celebra el Mes de María, una devoción profundamente arraigada en nuestro pueblo. Durante estas semanas, comunidades, colegios y familias se reúnen en torno a la
imagen de la Virgen para honrarla, rezar con ella y pedir su intercesión maternal. Rezar el Mes de María no es solo cumplir una costumbre, sino caminar junto a la Madre del Señor, contemplando su ejemplo de fe, esperanza y amor.
Estructura del rezo diario
El rezo tiene un orden sencillo, que puede realizarse en comunidad o en familia, idealmente frente a una imagen de la Virgen adornada con flores y una vela encendida:
1. Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
2. Oración inicial: “Oh María, durante el bello mes que os está consagrado…”
3. Lectura y reflexión: se lee un texto bíblico o una breve meditación.
4. Oración de los Fieles: Se presentan peticiones a la Virgen, respondiendo con frases como “ESCÚCHANOS, SEÑOR, TE ROGAMOS”.
5. Oración final: “¡Oh María, Madre de Jesús, nuestro Salvador y nuestra…
6. Canto final: Para cerrar la celebración, se entona un canto a la Virgen.
Variaciones y adiciones
Rosario: La estructura puede incorporar el rezo del Santo Rosario completo o de partes de él, según la celebración.
Oración personal: Se pueden añadir momentos de oración personal y de agradecimiento a la Virgen.
Flores y gestos de amor
Es tradición ofrecer flores, dibujos o pequeños compromisos a la Virgen como signo de gratitud y confianza.
Una oración que florece en comunidad
El Mes de María nos recuerda que ella camina con nosotros en nuestras alegrías, dolores y esperanzas. Que este año, cada comunidad de la diócesis de Melipilla renueve esta hermosa tradición, reuniéndose a los pies de la Madre para rezar, cantar y ofrecerle lo mejor de su corazón.
