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El 6 de enero, se celebra en todo el mundo el “Día de los Reyes Magos”, en conmemoración de la llegada de los tres magos de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltazar.

 

La historia narra, que llegaron hasta el Niño, guiados por la estrella del Oriente. Al verlo, se postraron, adoraron y entregaron sus regalos de mirra, oro e incienso. Esa misma noche, ellos tuvieron un sueño, que les advirtió de no dar a conocer el lugar donde se encontraba la sagrada familia, y al regresar tomaron otro camino. Esta fiesta se comenzó a celebrar en oriente bajo el signo de la epifanía, que es la luz que se manifiesta al mundo. “Si en la noche de Navidad es la luz que se manifiesta a los pastores en Belén, en Epifanía es la luz que trae Jesús y que se manifiesta a la humanidad”, explica el Padre Víctor Fernández.  

 

Este año, en todo Chile, incluidas las parroquias de Melipilla, se celebró este encuentro con Cristo. Junto con ello, en la Villa Alto Mirador, en los alrededores de la Parroquia Santa Rita de Marillac de Barranca, celebraron la fiesta de los Reyes en la calle, en un bandejón central en la calle. Esta iniciativa de laicos, y esperada por todos los vecinos año a año, consistió en una pequeña reflexión acompañada por tres reyes magos revestidos que adoraron al niño Dios, junto con villancicos a cargo del coro parroquial Caritas Dei, para finalizar con una rica chocolatada.    

 

En tanto, en la Capilla Nuestra Señora de los Dolores Loica, perteneciente a la Parroquia de San Pedro del Valle, se reunieron más 40 cantores a lo divino para la fiesta de Epifanía, el pasado sábado 6 de enero. 

 

Como ya es tradición desde hace 40 años, los cantores, provenientes de distintos sectores de la diócesis, se separaron en tres grupos, con un altar al niño Dios, y se ubicaron alrededor en forma de medialuna. Cada uno con su guitarra le fue cantando turnándose durante toda la noche. La comunidad que los recibió les dio una once, luego a las 9 de la noche celebraron la misa, con la asistencia de más de 100 personas, entre los cantores y sus familias, y alrededor de la 1 de la mañana cenaron todos juntos. El tema de esta ocasión fue el nacimiento cantado por medio de las décimas. 

 

Domingo Pontigo de 83 años sirve al Señor a través del Canto a lo Divino desde los 6 años y estuvo presente en este encuentro. Él es un reconocido poeta y cantor popular oriundo de Melipilla que fue declarado tesoro humano vivo en 2010 por mantener vigente la literatura tradicional de la zona central chilena. “En mi casa se hacía un canto de novenas a la Virgen del Carmen, y con mi hermano, que en paz descanse, aprendí a cantar. Ya llevo más de 75 años cantando y por eso soy tan creyente en Dios. Cantando quiero morir y cantando me han de enterrar, desde el vientre de mi madre vine al mundo pa´ cantar”, afirmó el cantor Domingo Pontigo. 

 

La ocasión contó además con la presencia del alcalde de San Pedro del Valle Emilio Cerda quien entregó un premio al joven cantor a lo divino Francisco González Zúñiga, de 15 años, como una manera fortalecer que esta tradición continúe. Al adolescente se le regaló un guitarrón de 24 cuerdas. 

 

Se trata de una fiesta que empezó en la zona central de Chile cerca del año 1.600, que reúne a los cantores a lo divino durante alguna festividad en la que, a través del canto, se realiza una conexión entre el mundo terreno y lo sobrenatural.

 

Todos los terceros domingos de mes en la Parroquia de San Pedro se reúnen entre 10 y 20 cantores a lo divino para celebrar la santa misa y cantar durante toda la tarde. “Los versos tienen que ser sacados de la Biblia con palabras del vocabulario nuestro y del campo. Ojalá que como iglesia les diéramos más fuerza a esta tradición. Por desconocimiento no se conoce tanto en las parroquias”, afirmó el Padre Marco Antonio Torres, Párroco de San Pedro del Valle. 

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