Posadas navideñas en Talagante

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Por segundo año consecutivo la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Talagante, y por iniciativa de su párroco el padre Carlos Cabezas Jiménez, se realizaron las tradicionales posadas navideñas, es decir, un peregrinar por las calles de la ciudad que rememora el caminar de José y María embarazada buscando un lugar donde pasar la noche y que pudiera nacer el niño.

 

Una tradición que viene de México, herencia a su vez de los frailes evangelizadores de la época colonial. Según explica Belarmino Guaico, director de uno de los coros dominicales de dicha comunidad, “fue muy bonito y novedoso para las familias que rodean el entorno parroquial. La idea era hacer notar el espíritu navideño como corresponde mostrando signos importantes como el carro móvil con el pesebre, las posadas mismas”.

 

Agregó que las posadas “se centran en el momento en que José y María embarazada tuvieron que salir a pedir posadas para que el niño Dios naciera y en muchos lugares se las negaban porque ya estaba lleno hasta que encontraran un lugar”.

 

“Respecto a las posadas un grupo canta dentro de la casa y otro afuera. Son entre 4 a 5 casas o estaciones que se visitan para pedir las posadas y la última acepta y luego se hace otro signo, que tiene que ver con una piñata llena de dulces para que los niños la rompan. El palo con el que se rompe significa la liberación del pecado y la piñata tiene 7 cachitos que recuerdan los pecados capitales. Una vez que se rompe y recogen dulces y sería la parte final de las posadas”, explicó.

 

“Para nosotros como grupo coral fue lindo, una bonita experiencia andar por las calles cantando estos ritmos que tienen las posadas. Me gustaría hacer la invitación a otras parroquias a imitar estas posadas porque es una oportunidad de mostrar que viene el niño Jesús”, finalizó.

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