Una jornada de fe, esperanza y comunión
Durante el mes de octubre se realizó el XII Encuentro Diocesano de la Familia, una verdadera fiesta de fe y alegría que reunió a más de quinientas personas en el Liceo Santa Teresita de Llolleo. Bajo el lema “Donde hay familia, siempre hay esperanza”, la
jornada fue un testimonio del amor de Dios presente en cada hogar.
Monseñor Cristián Contreras Villarroel se hizo presente a través de su saludo pastoral, animando a las familias a seguir caminando unidas en la fe, fortalecidas en el amor y el servicio mutuo. Sus palabras fueron recibidas con profundo agradecimiento por las comunidades participantes, que vieron en ellas un llamado a renovar su compromiso.
Durante la jornada se vivieron momentos de oración, reflexión y fraternidad. La música, los testimonios de niños, jóvenes y adultos —entre ellos el del diácono Miguel Ángel— y la alegría de las comunidades parroquiales dieron vida a un encuentro marcado por la esperanza.
El padre Alex Ponce comentó: “Uno de los momentos más significativos fue la exposición del profesor y teólogo Álvaro Norambuena, quien invitó a reconocer la presencia de Dios en la vida cotidiana de las familias. Con un mensaje cercano y profundo, motivó a los asistentes a seguir construyendo hogares centrados en Cristo”.
La jornada concluyó con una peregrinación hasta la Parroquia Cristo Rey de Llolleo, donde los participantes rezaron juntos por todas las familias de la diócesis. El padre Guillermo Allendes acogió con alegría a los peregrinos y acompañó la celebración final con espíritu fraterno.
La presencia y el canto de la artista católica Tere Larraín llenaron de emoción el encuentro, recordando que la fe también se celebra con música y gratitud.
Concluida la jornada, el padre Alex Ponce Pinto agradeció a Dios por los frutos del encuentro y por todas las personas que hicieron posible esta experiencia de comunión. “Donde hay familia, siempre hay esperanza.”
